Despierto por culpa de las luces que los primeros rayos del sol entran por la habitación de mi ventana.
Estiro mu cuerpo y siento a mi costado el de Chloe, que aún duerme desnuda acurrucada y abrazando una de mis almohadas.
Los recuerdos de lo que pasamos anoche vienen de golpe a mi cabeza y no me queda otra que negar, ya lo había disfrutado y era de poco caballero salir de ahí y echarla,
Me levanté y caminé hasta el baño para darme una buena ducha de agua fría, olía a sexo y me sentía pegajos