En el Castillo del Clan Sangre y Fuego todo acontecía normal, cómo de costumbre. El Rey permanecía en su oficina, la reina no se le veía por ningún lugar y a su vez el pueblo permanecía apartado del reino.
Hacía mucho de la última guerra entre lobos y vampiros, murieron tantos de ambos, que los ancianos de las dos especies, pactaron el cese a la guerra y respetando el espacio de cada quien, en cada país habían varias manadas y varios clanes, se compartían territorios, de tal forma que la Man