Habían muchas formas de matar a un lobo, sabiendo y teniendo claro que los lobos eran familiares y les gustaba vivir en manadas eso los hacía más fuertes, peleaban juntos, el dolor de perder a uno suyo en una batalla era fuerte, más si era un miembro mucho más cercano de la familia. Pero había algo más, una forma en que los lobos sufrían más. Y ese era el rechazo, el rechazo del ser amado.
Un lobo podría contra cualquier cosa, de hecho podían volver a enamorarse siempre y cuando la diosa luna