Marcados para siempre.
Manada de Hielo
El tiempo corría super rápido, tenían al menos cuatro horas para que llegara la media noche, para esa hora ya ellos debían estar en el bosque.
El Alfa le había dado una gran responsabilidad a Gabriel y no hablaba de tomarla. No, hablaba de su corazón, de su amor.
Se equivocó en varias ocasiones, incluso llegó a rechazar a la loba, pero se dió cuenta de que si no aprovechaba está última oportunidad perdería a Alana y para siempre.
La loba no era la misma, había pasado por mucho