En la manada de Hielo, todos se preparaban para su primer día de entrenamiento en los límites de sus tierras con el bosque. Era un espacio grande, no habían casi árboles, no habían sino al menos unos cincuenta pinos cuando mucho, que ciertamente rodeaban el lugar, de este lado de la manada, ya que había otro sitió que era donde se encargaban de sembrar y cultivar.
A partir de ahora, el grupo era más grande, pues se unirían todos los grupos de edades excepto, infantil y adolescentes. El grupo