La mente del rey estaba revuelta, era cuestión de tiempo para llevar a cabo su plan, sólo tenía que asegurarse de que no hubiera errores para que todo saliera bien.
Iba caminando tan sumergido en su mente que casi pasa de largo, solo el olor que sintió lo detuvo. Miró a su alrededor y decidió entrar, nunca tocaba las puertas, por algo era el amo y el rey de todas esas tierras y pronto de todo.
Abrió y entró. Cómo siempre las luces apagadas, dejó que el olor y la poca claridad que había en e