—El tipo se abalanzó sobre mí. Yo estaba del otro lado de la cama y él, al tratar de alcanzarme, se subió a esta para acortar la distancia. Gracias a lo borracho que ya estaba, su pie se enredó con la sábana y cayó sobre la cama. Yo la rodeé a toda velocidad y me dirigí a la puerta, la abrí y no me detuve hasta que salí a la calle.
—Pude sentir la mirada de mi madre y de su acompañante, al verme salir hecha un rayo al atravesar el pasillo. Corrí como nunca, llegué hasta un parque en medio de la