42 HIJO DE...
—Trajo consigo un buen ahorro, con el cual compró este terreno. La casa tenía unas pequeñas bardas ya hechas, con el resto de su ahorro, terminó de construirla.
—Mi madre le reclamó el hecho de que no le había enviado ese dinero a ella y que, de ser así, ya estuviera viviendo en algo mejor desde hace tiempo y no en la pocilga en la que rentábamos. Sinceramente —suspiré —, dudo esa parte, se hubiera gastado el dinero en más bebida.
—Mi padre, no le dio una gran explicación. Solo le dijo que ya e