POV FABIO
En unos días ya tenía a un fortachón plantado en la casa. Su nombre es Fernando Colmenar, recomendado por Reséndiz, fue uno de sus hombres en el pasado, pero le era más redituable trabajar de escolta que de investigador.
Un hombre de casi uno noventa de alto, fornido y, sobre todo, con un buen manejo de armas y defensa personal, justo lo que necesitamos, me sentiría más tranquilo con su presencia.
Lo contraté para que estuviera durante el día, esté yo o no. Por la noche me encargaría