Xana nunca había interactuado con tantas mujeres a lo largo de su vida como para saber cómo tratarlas. La mayoría de las personas con las que había compartido habían sido hombres y su maestro. La mujer más cercana a ella había sido Aurora, su hermana y su relación dejaba mucho que desear.
Por lo que mientras ellas hablaban y escogían las telas y prendas ella solo las miraba y respondía de forma escueta, con el cuerpo mortalmente tenso.
-Deberías relajarte, no vamos a hacerte nada- una de ellas