Xana terminó de vestir a los cachorros sin saber cómo decirles exactamente la situación. Eran cachorros después de todo, aunque muy inteligentes. Bueno, tampoco eran humanos y eso ayudaba bastante.
Tomó un largo suspiro arrodillándose delante de ellos que estaban sentado en el borde de la cama.
-Hoy… van a conocer a alguien, será importante en la vida de su mamá. Espero que se lleven bien con él.
Los gemelos se miraron y asintieron.
-¿Si no nos gusta mamá se pondrá triste?- Nill preguntó lleván