Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio que siguió a la rendición de los últimos guardias en los aposentos reales fue pesado, cargado de la reciente violencia y la trascendencia del momento. La sangre de la batalla apenas se había secado en las espadas, y el eco de los enfrentamientos resonaba aún en los pasillos de piedra. El rey Theron yacía inmovilizado, maniatado y humillado, su rostro congestionado de rabia impotente y frustración, cada músculo de su cuerpo tenso por la derrota. A su lado, la reina Lyra observaba l







