Mundo ficciónIniciar sesiónEl reino vivía en una paz que parecía tan antigua como las montañas mismas. Los caminos estaban llenos de gente que caminaba sin miedo, las casas tenían las puertas abiertas, y la risa de los niños era la música que se escuchaba en el aire. La justicia y la amabilidad que Katherine y Aiden habían plantado en la tierra florecían en cada rincón.
Pero una noche al año, una que no marcaba ningún festival ni reunión pública, era solo para ellos. Era la Noche de las Estrellas Fugaces. Una






