63.
ASHER
Me quedo a un lado de la camilla, sin apartar la mirada de Megan ni un solo segundo, observando cada pequeño gesto mientras el médico se prepara para revisarla, mientras el ambiente del consultorio se llena de ese silencio tenso que siempre precede a algo importante. Siento el pulso en las sienes, constante, molesto, y aun así intento mantenerme firme, presente, porque sé que ahora mismo ella necesita estabilidad, no verme desmoronarme por dentro.
El doctor se coloca frente a ella, con u