40.
MEGAN
Un ruido metálico me arranca del sueño.
No sé cuánto tiempo llevo dormida, pero el cuerpo todavía me pesa cuando entreabro los ojos y descubro que la suite permanece completamente a oscuras. La única iluminación proviene de la luna que entra por los enormes ventanales y dibuja sombras sobre el suelo de mármol.
Parpadeo varias veces, desorientada.
Entonces vuelvo a escuchar el sonido.
Alguien intenta abrir la puerta.
Estiro el cuello apenas unos centímetros desde el sofá y miro el reloj q