42.
MEGAN
Mientras Asher está en el baño, aprovecho para terminar de arreglarme con calma. Me pongo un vestido ligero de lino color marfil que había guardado para el viaje, unas sandalias bajas y dejo que mi cabello se seque casi por completo antes de peinarlo apenas con los dedos. No tengo ganas de maquillarme demasiado; unas pocas pasadas de máscara de pestañas y un poco de brillo labial bastan para ocultar el rostro cansado que me devuelve el espejo. La noche fue demasiado larga y, aunque logré