53.
MEGAN
El sonido del timbre se ha convertido en algo que mi cuerpo reconoce antes incluso de que mi mente procese lo que significa, una alerta constante que me obliga a tensarme en el lugar donde esté, ya sea en la cocina, en la sala o incluso acostada intentando descansar, porque sé perfectamente quiénes están del otro lado de la puerta sin necesidad de mirar. Me quedo inmóvil en medio del living, con una mano apoyada sobre mi vientre, observando la puerta como si pudiera atravesarla con la mi