54.
ASHER
Han pasado cuatro semanas desde que Megan se fue, y aunque intento convencerme de que el tiempo está cumpliendo su función, que la distancia es necesaria y que ambos necesitábamos este espacio para pensar con claridad, la realidad es que cada día se siente como una espera constante, tensa, casi insoportable. El apartamento sigue igual, todo en su lugar, pero vacío de una forma que no había experimentado antes, como si cada rincón conservara la huella de su presencia y al mismo tiempo me