35.
ASHER
Han pasado dos semanas.
Catorce días exactos desde que Megan me miró a los ojos y decidió retroceder un paso que yo no tuve el valor de dar hacia adelante.
Y sus palabras siguen aquí.
Repitiéndose.
“Acepté que no me ves como una posibilidad.”
No lo dijo llorando.
No lo dijo gritando.
Lo dijo tranquila.
Y creo que eso es lo que más me persigue.
Porque lo cumplió.
Al pie de la letra.
Ahora la casa funciona con una precisión incómoda. Como si hubiéramos firmado un contrato invisible que reg