19.
MEGAN
Despertar esa mañana se siente extraño.
Tan extraño que durante unos segundos permanezco inmóvil bajo las sábanas, observando el techo sin comprender dónde estoy. La habitación está en silencio. Un silencio diferente al de mi apartamento. Más profundo. Más pesado. Como si las paredes de esta casa estuvieran llenas de recuerdos que todavía no terminan de desaparecer.
Parpadeo varias veces intentando orientarme.
La luz que entra por las cortinas es suave. Dorada.
Y entonces lo recuerdo.
La