Caminaba de un lugar a otro con una uña entre los labios. Debía decirle a Long que desaparecería por un par de días; debía ir a dar a luz, y lo haría en medio del bosque, junto a la bruja.
Pero Long no estaba tranquilo. Aunque el coleccionista había dejado de hacerse ver, él seguía diciendo que quería verlo muerto. Sus inseguridades habían crecido: sentía que perdía el control sobre Vida, que ella ya no le temía, y eso lo tenía pensando en una forma de demostrarle que aún podía ser cruel.
—Bue