El fin de semana transcurrió con la apariencia de una vida común y corriente. Vida pasó horas frente a la pantalla, mirando películas mientras comía pizza o sopa instantánea. A veces acompañaba aquella mezcla con cerveza, y entre risas aseguraba que la sopa y la cerveza eran la combinación perfecta.
El sábado salió con Milah y Nixara. Juntas recorrieron el centro comercial, y terminaron en un bar donde la humana bebió más de la cuenta. Salió tambaleante, pero feliz, con la risa suelta y el bril