31. Tan pálida como las sábanas
Capítulo 31
Al cabo de unas horas, el doctor salió, quitándose los guantes con calma profesional.
—¿Cómo esta mi esposa? —pregunta con la voz grave como si hubiera comido arena.
—Señor Wyckham —dijo con tono grave—, su esposa sufrió una pequeña conmoción, tiene contusiones en su cuerpo. No es de gravedad, pero necesita reposo absoluto durante unos días para que pueda recuperarse. Nada de esfuerzos ni tensiones innecesarias. Le recomiendo que se lo tome con calma.
Silas asintió en silencio, su e