SAMUEL
Me vestí en tiempo récord. Las llaves del auto sonaban en mi mano mientras bajaba las escaleras. El motor encendió a la primera, como si hasta el coche supiera que hoy no podía fallar.
Conduje rápido. Muy rápido. Las calles pasaban borrosas, pero yo solo miraba el reloj del tablero. Cuando llegué frente al edificio del estudio, vi el auto de Lucas estacionado. Estaban aquí. Ya habían entrado.
Aparqué de cualquier manera y corrí hacia la puerta. Empujé la entrada y entré.
El estudio era i