SAMUEL
La sala de grabación está llena de luz. Los paneles acústicos en las paredes, los micrófonos listos, la consola de sonido brillando como una nave espacial lista para despegar. Es nuestro territorio. Nuestro templo. Nuestro sueño hecho realidad.
Gael ajusta su guitarra con una sonrisa que no se borra. Bastián revisa los parches de la batería con esa concentración que solo tiene cuando está nervioso. Lucas repasa los acordes en su bajo con los ojos cerrados, como si estuviera rezando. Y yo