VALERIA
El cumpleaños de Sofía era la excusa perfecta para reunirnos todos. Globos, serpentinas, una mesa llena de comida y una tarta enorme que decía "Feliz Cumpleaños, Sofía" con letras doradas.
Pero Sofía no está tranquila. La he visto toda la noche tocándose el vientre, mirando el reloj, mordiéndose los labios. Está nerviosa. Algo le pasa y creo saber lo que sucede. Yo estuve así hace algunos meses.
—¿Estás bien? —le pregunto, acercándome a ella mientras los demás bailan alrededor de la fog