DAMIAN
—¿Por qué debería hablar contigo?
—Yo no soy lo que piensas —dice Eusebio, y su voz se vuelve más firme—. Yo fui un gran CEO. Un hombre exitoso, un tipo que lo tenía todo. Pero me traicionaron. Cometí un fraude, y mi mejor amigo me convenció de esconderme mientras las cosas se arreglaban. Me dejó una cantidad grande de dinero. Dijo que se pondría en contacto conmigo porque lo estaban vigilando.
—¿Y qué pasó? —pregunto, y la curiosidad me gana.
—Los días se hicieron semanas —continúa Euse