Capítulo 50

Los túneles parecían no tener fin. El aire estaba impregnado de un olor rancio, una mezcla entre humedad, sangre y podredumbre que se volvía más intenso a cada paso. Las antorchas, clavadas a las paredes de piedra, chispeaban débilmente, proyectando sombras que parecían moverse por voluntad propia.

—Elio, ¿qué es este lugar? —preguntó Sareth mientras avanzaban con cautela—. Todo es diferente a todo. La habitación donde me tenía Castiel parecía hecha de mármol blanco, pacífica y horrible a la ve
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App