La semana pasó rápidamente, la tensión que sentía Sareth disminuyó considerablemente después de aquella charla con Kael. Estos días apenas lo había visto seguía tan ocupado, tampoco vio a Aziel, lo que sea que estaban haciendo era algo que les tomaba todo el tiempo que tenían.
Se dispuso a buscar algo de comer en la cocina y luego buscaría a Eris para ultimar detalles de la fiesta.
Justo antes de llegar a la cocina estaba Aziel parado recostado en un pilar con una sonrisa amplia dirigida a el