Capítulo 36

La mañana llegó de golpe, sin ceremonias. Sareth aún se sentaba en la orilla de la cama con la bata medio abierta como quien intenta aferrarse a un sueño que acaba de desvanecerse. La cita de anoche parecía un espejismo: Kael había hablado con una sinceridad que no encajaba con la roca que él acostumbraba ser, y el beso… ese beso que prometía más pero que a la vez había marcado un límite claro. La mezcla de intimidad y control le daba vueltas en la cabeza y, a ratos, la dejaba mareada.

Un golp
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App