Algo Extraño.
Damian estaba otra vez frente a la entrada de Raven Trading. La fila de empleados avanzaba con pasos idénticos, tarjetas deslizándose en los lectores con un chasquido frío y uniforme.
Las luces blancas del vestíbulo se reflejaban en el mármol, y por un momento, Damian tuvo la sensación de que todo estaba demasiado brillante, demasiado perfecto.
—Buenos días, Damian —dijo Livia, su voz sonaba como una grabación, cuidadosamente modulada.
Él respondió con un asentimiento mecánico. No era que no qu