57. La cara detrás del vidrio
Volvimos a la capital como quien vuelve a una cicatriz: sabés dónde duele, pero igual metés el dedo. El abogado del fideicomiso “Luz Norte” había convocado a una conferencia en un auditorio nuevo, todo de vidrio y acero, con ese brillo caro que intenta ocultar la podredumbre. En la entrada olía a café importado y a neutralidad fingida; los asistentes llevaban trajes que parecían planchados con leyes, y relojes que marcaban una hora distinta a la del resto del país.
Nos deslizamos entre ellos ve