13. Versiones
La sala del cliente olía a madera cara y ansiedad. El storyboard estaba listo: luces que se volvían latidos, la ciudad como un organismo vivo, la marca como esa voz que te nombra cuando el mundo te confunde. Lo presentamos sin tropiezos. Mile habló con una claridad que hizo que la gente dejara de mirar sus teléfonos. Yo hice lo mío: cortar excusas, sumar certezas.
Al final, el cliente propuso algo que no esperaba: rodaje nocturno en la terraza del edificio. Por “autenticidad”, dijo. Por “verdad