Dos semanas después del trato con Ren, Gianna estaba en su oficina revisando las ganancias inesperadas por la nueva ruta abierta. Todo iba demasiado bien, La mercancía llegó sin problemas y Alfonso confirmó que Marsella respondió con rapidez, Incluso recibió una nota de Ren que la hizo sonreír.
“El este es tuyo, como prometimos."
Todo era perfecto.
Demasiado perfecto.
Entonces llegó el mensaje.
Una llamada corta, codificada, desde una de sus casas de seguridad en Milán.
—Gianna... tienes que ve