La Kına Gecesi había sido la culminación teatral de la estrategia. La celebración, llevada a cabo en el gran salón de la mansión Hassan, era menos una fiesta tradicional de despedida y más una declaración de intenciones dinástica. Los Arslan y los Hassan se fusionaban ante los ojos de la élite turca y europea, sellando la unión una noche antes de la ceremonia formal.
Senay, agotada pero resuelta, aún llevando el pesado vestido de terciopelo rojo del rito de la Henna, se movía con la dignidad de