Dos días antes de la Kına Gecesi, la Noche de Henna, las familias Arslan y Demir aterrizaron en Estambul. La tensión que viajaba con los Arslan contrastaba con la majestuosidad de la ciudad. El día se dedicó a un almuerzo de convivencia en los vastos y floridos jardines de la mansión Hassan, un evento meticulosamente orquestado para mostrar armonía.
Los jardines de los Hassan, con sus setos esculpidos y sus fuentes de mármol que murmuraban en turco antiguo, servían de telón de fondo para la dip