—Vamos Sofi, solo dime dos —insta el rubio, haciéndole caritas para que hable.
Hace más de media hora que está intentando hacer que Sofi le digiera dos fantasías, él sólo quiere que al menos le diga dos de las tantas que está seguro que debe tener; Ella le había pedido que le enseñara, pero Ian quería que le pidiera que era lo que quería. Sofi estaba roja, habían terminado de comer hace rato «vale destacar que no fue la cena como en su sueño, comieron el Sushi como personas normales», estaban s