La canción terminó con la imagen de Lina agachada, inclinada hacia atrás mirando al chico, con una de sus piernas bien estiradas por entremedio de las piernas del joven y él sosteniéndola erguida y mirándola desde arriba.
Los aplausos de la multitud cortaron bruscamente la imagen que Alex admiraba con un poco de celos y un poco de adoración. Para él fue muy hermoso verla bailar con tanta sensualidad, pero también fue un suplicio el ver que era otro quien la hacía moverse así.
—Estuviste muy bie