A la hora del cierre, Sofi sale del resto y se dirige a su apartamento. Dentro del ascensor sus pensamientos se apoderan de ella. Lo primero que llega a su mente es Ian, ya que esa misma mañana había salido de su casa y después no supo más nada de él, ni siquiera un puto mensaje.
Su segundo pensamiento lo ocupó Mateo, eso la hizo sonreír; dentro de nada iba a estar viviendo con ella y llevaría su apellido. Ella iba a poder ser madre y no importaba que no llevara su sangre, lo iba a cuidar ya amar de igual modo.
Su tercer pensamiento lo ocupó su ex, siempre lo maldijo por haberla golpeado interrumpiendo su embarazo y así provocando que jamás pudiera concebir de nuevo.
—Marco solo estaba conmigo por negocios, ya me lo había dejado claro cuando lo encontré con aquella mujer —murmura para sí misma saliendo del ascensor, pero todavía con el dolor latente que le causaba la pérdida de su embarazo.
Una vez dentro del apartamento, deja su cartera sobre el sofá y se apresura para preparar el ba