Al pasar cerca de Mateo, esta le pregunta si encontraron al tipo que hizo daño a su mamá, Ian lo tranquiliza.
—Está en la cárcel, ya no va a dañar a tu mamá de nuevo, ni a nadie más —le asegura.
—Gracias.
Esa palabra fue casi un susurro, pero Ian la escuchó bien clarito, por lo que, revolviéndole el cabello y dedicándole una sonrisa tranquilizadora sigue su camino hasta la habitación de su mujer.
Al entrar, Ian cierra la puerta tras sí y como le había dicho Lina y su primo, Sofi estaba dorm