El viaje estaba siendo muy callado e Ian podía ver los engranajes de Gaby trabajando a toda máquina en su cabeza, por lo que luego de unos diez minutos de viaje, Ian se dispone a hablar.
— ¿Dónde estabas? —pregunta lanzándole una mirada por el rabillo del ojo.
— ¿Dónde mierda Russel? Buscando a la escoria esta —contesta señalando al hombre inconsciente en la parte trasera.
—Me refiero a cuando te llamé para avisarte lo que pasó —explica Ian.
—En un hotel —gruñe el morocho e Ian levanta una