—Me encantaría presenciar la despedida de soltera antes de tener a mi troll —se guaza Sole mirando a Lina, jugando con las cejas conforme se lleva la taza de café a la boca, ya que se encontraban en el resto desayunando como todas las mañanas.
—Eso no va a pasar —asevera Lina.
—Ay, por Dios, Lina no seas mojigata —se queja Tony provocando con esas palabras que los presentes se rían.
—No lo soy —asegurando arrugando la frente—, de todas maneras, los hombres de estas chicas no van a dejarlas hacer esa despedida de soltera como lo están pensando.
—Por eso no te preocupes que lo vamos a solucionar —le hace saber Sole, echándole una mirada subjetiva.
—Algo están tramando, lo sé —murmura Lina.
—Por supuesto que sí —interviene Tony—, una gran despedida de soltera —articula.
—Todavía no puedo creer que vayas a casarte —comenta Sofi.
—Yo tampoco —musita la aludida.
En ese momento Sole se lleva una mano posándola en su prominente barriga.
—¿Qué ocurre? —Se preocupa Sofi.
—No me digas