Buenos Aires…
En cuanto terminó la llamada, Alex se desplomó en su silla frente al escritorio, se encontraba trabajando cuando recibió la llamada de Ian y la verdad no podía creer todo lo que su primo le había dicho, era una completa locura. Si no creía en el destino, después de esta revelación, no le quedaba de otra que comenzar a creer. Recuerda bien esos días en Ibiza, en donde los padres de Ian debían viajar por trabajo y el chico no quería ser torturado por sus padres en un país desconocido, así que casi suplicó para que él y Erik lo acompañaran. No la habían pasado nada mal allí, se la pasaban todas las tardes en la playa y luego paseando por doquier, hasta habían sido invitados a una fiesta en una oportunidad, recuerda que fue la noche antes de que tuvieran que volver, ese mismo día Ian había conocido a esa chica “sin nombre”, también fue su primera borrachera. Los pensamientos de Alex volaba hasta esa noche, Ian había conocido unas chicas, pero todas huían de él porque el muy