Día presente…
La puerta de la oficina de Alex se abre de golpe, dejando entrar a un Erik casi eufórico y muy sorprendido.
—¿Puedes creerlo? Yo no caigo todavía, aquella chica era Sofi. De ninguna manera, es una completa locura.
Alex mira a su amigo hablar sin parar mientras que, el recién llegado, se acerca hasta su escritorio sentándose frente a él.
—Es el jodido destino, amigo mío.
—Cuando Sole se entere de esto va a perder la cabeza —exclama Erik.
—Lina también; en cuanto sepa de la boda y