Ya hacia más de dos horas que Ian se encontraba en frente de la residencia Stagnaro, descansando la espalda sobre un árbol, con los brazos cruzados al pecho, sin quitar la vista de la casa de los padres de Sofi. Un nudo en el estómago no lo dejaba pensar con claridad. Es consciente de que debe acercarse, llamar al portero y preguntar por Sofi. Hacer que ella lo escuche, que ella lo deje disculparse y decirle todo lo que en verdad siente por ella. Pero no es tan fácil para él, ya que no es muy b