Cuando llega al recibidor, Sofi ya estaba por subir las escaleras con Mateo. Sonreían y ella hablaba de unas personas que jamás le había escuchado nombrar. Como si Sofi hubiera sentido su presencia, gira la cabeza sobre su hombro mirándolo directo a los ojos, provocando que a ambos les recorra una descarga eléctrica por sus cuerpos. Queda paraliza en el lugar, sin poder dar un solo paso más y sin poder quitar sus ojos de los de él. Mateo al ver que ella prácticamente dejó hasta de respirar, se