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En otro tiempo, Olivia habría estado encantada de pasar un tiempo en la residencia Moor. Le habían dado su habitación favorita, aquella con cama de dosel, balcón que daba directo a la piscina, tina de hidromasaje y muebles de caoba, pero ahora todo eso era lo de menos para ella. Lo único que quería era saludar al abuelito Moor y atacarlo con preguntas acerca de Alejandro.
—¡Todo esto es asombroso! —Susi entró corriendo y se lanzó a la cama.— ¡Oh, también quiero una cama con dosel! ¿Por qué Oliv