Capítulo 28. No hay dudas.
—Víctor, tú siempre tan inoportuno —murmuró ella entre dientes, antes de aclarar la garganta—. Te presento al señor Alexander Donovan, es el nuevo donador de la fundación.
Alexander se puso de pie, igualando la estatura de Víctor.
—Mucho gusto, señor Grimaldi.
—Un placer —respondió Víctor, dándole un apretón de manos rápido—. Aunque no lo conozco. Su nombre no me suena para nada en el círculo de negocios.
—Yo sí lo conozco a usted por las revistas financieras —respondió Alexander, sin dejarse i