Capítulo 123. Por fin te encuentro
La cocina estaba en silencio, apenas iluminada por la luz tenue sobre la encimera.
Richard miró por la ventana de la cocina hacia la amplia extención de terreno de la propiedad, vio pasar a los guardias de seguridad vigilando el perímetro.
—Le agradezco que esté en la casa, me sentiría terrible si le pasa algo a Tita o a Bianca por mi culpa.
—No sería su culpa, si la Bratva viene aquí no es porque usted sea de los suyos.
Olga sonrió sin humor.
—Lo fui, pero por eso estoy sentenci