Capítulo 124. Al acecho
Nikolay bajó del avión con paso firme. Era un hombre alto, de mirada fría, rubio y con intensos ojos azules que hacían ver su apariencia aún más fría. Sus movimientos eran calculados. No desperdiciaba ni un segundo en dudas.
Al otro lado de la pista, su jefe en Estados Unidos, Serguéi, ya lo esperaba con información.
—La operación falló, señor —anunció sin rodeos en cuanto Nikolay se acercó, sabía que si le daba largas solo conseguiría que la furia del Pakhan fuera aún peor—. Por el momen